Los padres, los profesores y otros adultos pueden ayudar a los niños a comprender sus emociones. Pueden hablar con los niños para ayudarles a entender como manejar emociones como angustia, tristeza, enfado o culpa. Los adultos pueden ayudarles a controlar y comprender sus emociones siendo sensibles con los sentimientos y necesidades de los niños.
Relacionarse con los demás implica tener que manejar las emociones de forma socialmente aceptable. Los niños que se enfadan porque tienen que esperar su turno o que se ríen si otro se cae y se hacen daño deben ser animados a considerar los sentimientos de los demás.
Una manera de ayudar a los niños a comprender sus emociones es hacerles hablar sobre las suyas y las de otros. Algunas estrategias que pueden utilizar padres y profesores se mencionan a continuación.
5.1.- HABLAR DE LAS EMOCIONES.
Los cuidadores (ya sean los padres o profesores) deben procurar que los niños se sientan cómodos hablando de sus emociones y estar motivados para ayudarlos a comprender los que están experimentando.
5.2.- ESTRUCTURAR EL ENTORNO FISICO PARA AYUDAR A QUE EL NIÑO APRENDA SOBRE SUS SENTIMIENTOS.
El entorno familiar y el de juego pueden alentar a los niños a llevar a cabo interacciones sociales importantes para experimentar y comprender las emociones. Los profesores pueden presentar a los niños “representaciones emocionales” y después introducir nuevos temas o hacerles preguntas que estimulen a los niños a explorar las causas y las consecuencias de las emociones. Las muñecas y las marioneta son una buena forma de representar las emociones.